Luis Seoane. Sala permanente

Fechas: 
5 Noviembre 2015 - 31 Diciembre 2017
Lugar: 
Sala de exposiciones de la primera planta

Pintor, grabador, dibujante, editor, diseñador gráfico, divulgador cultural… Las múltiples facetas en las que sobresalió Luis Seoane junto con la riqueza y magnitud de su obra, hacen que resulte prácticamente imposible mostrar en un único espacio la totalidad del legado que desde 1996 custodia la Fundación que lleva su nombre. A lo largo de todos estos años, el trabajo de Luis Seoane ha sido expuesto en diferentes ocasiones tanto en su Fundación como en distintos centros de arte y museos como el IVAM de Valencia, el CGAC Centro Galego de Arte Contemporánea, el MARCO Museo de Arte Contemporánea de Vigo o la Fundación Eugenio Granell, y formado parte de múltiples exposiciones colectivas relacionadas con las Vanguardias Históricas en Galicia y España y con la actividad cultural en el exilio en la Universidad de Zaragoza, el Museo de Belas Artes de A Coruña, la Universidad de Santiago de Compostela, el Museo Picasso de Málaga, etc. Todos estos proyectos expositivos sirvieron en mayor o menor medida para cumplir con un doble objetivo: respetar, por un lado, el deseo de Luis Seoane de que su obra fuese accesible a un público lo más amplio posible, como vía para difundir la cultura y el arte de Galicia, y por otro, llevar a cabo uno de los fines por los que fue creada la Fundación Luis Seoane, que no es otro que difundir el universo creativo de un artista irrepetible.
 
Ahora, como prólogo a la gran exposición monográfica que tendrá lugar en la Fundación Luis Seoane en el 2016 para conmemorar el 20 aniversario de su creación, se presenta esta exposición permanente que reúne una estudiada selección de los fondos institucionales en la que cada pieza supone un ejemplo destacado de los temas, técnicas, formatos y disciplinas con los que Seoane dió forma a su universo creativo. De clara vocación didáctica, esta muestra se concibió pensando tanto en el espectador que ya conoce y admira la obra del artista, ofreciéndole la oportunidad de reencontrarse con obras como el magnífico retrato que Seoane realiza en 1949 del actor británico Robert Atkins, caracterizado como Calibán en la Tempestad de William Shakespeare, durante su estancia en Londres; como en aquellos que  todavía identifican a Seoane exclusivamente como pintor y grabador, y desconocen otras facetas de su producción, como los tapices, el diseño editorial o su labor como muralista. 
 
La muestra posee piezas únicas, como un pequeño manual de derecho que el estudiante Seoane llenó con sus primeros dibujos, allá por 1932; el célebre álbum de dibujos Homenaje a la Torre de Hércules, elegido por el American Institute of Graphic Arts de Nueva York y la Pierpoint Morgan Library como uno de los diez mejores libros ilustrados de la década 1935-1945, junto a la Histoire Naturelle de Buffon ilustrada por Pablo Picasso; el boceto para la realización del mural El Nacimiento del Teatro Argentino, que todavía preside hoy en día el vestíbulo y la escalinata del Teatro Colón de Buenos Aires; los paisajes de la Precordillera Argentina, las marinas, la experimentación abstracta… Obras en las que es posible rastrear esos temas y obsesiones que son ya característicos de su producción: la reivindicación de las gentes del mar y del campo, el Románico en Galicia, el arte popular y las tradiciones gallegas, la presencia de la mujer, la integración de las artes, la lucha por reivindicar un arte nacional integrado en las corrientes de las Vanguardias europeas, la Bauhaus… 
 
Por último, la exposición concede especial protagonismo a la labor editorial de Seoane a través de una serie de ejemplos que ocupan el espacio central de la muestra, alrededor de los que se disponen las demás las obras. En las vitrinas centrales el espectador se encuentra con el nacimiento, evolución y consagración de un diseñador que hoy se revela de una modernidad sorprendente, que plasma en las cubiertas de los volúmenes su propia evolución como artista, desde la sencillez y delicadeza de los primeros dibujos hechos para la editorial Nova o la colección Buen Aire, pasando por la explosión de colores y la coexistencia de motivos figurativos y abstractos que son la marca de la editorial Botella al Mar, hasta la traslación de la abstracción a las portadas esquemáticas de Citania.